En la mente de una mujer violada

“¡A San Fermín a pasarlo bien!

Ya soy mayor de edad, nadie me va a parar. La vida es bella, el mundo me voy a comer.

Cuánta gente, cuánto ambiente ¡A disfrutar!

Qué chicos más majos, qué enrollados y simpáticos.

Ese tiene tatuajes parecidos a los míos, y qué sonrisa, me cae genial.

Les acompaño a fumar un porrito y seguimos las risas por el camino.

Pero ¿No íbamos a fumar?

Igual me han interpretado mal…

Dios, no puedo escapar…

Mi camiseta, mi sujetador…

No, yo no venía a follar, sólo quería reír y disfrutar…

No puedo respirar, que saque esa cosa de mi boca, por favor…

Mis leggins, mis bragas…

No puedo mirar, no puedo hablar, no puedo pensar…

¿Qué me van a hacer?

Me duele, me duele mucho… Mi vagina… mi ano…

No puede ser, esto es una pesadilla, no puede estar pasando.

Se ríen, se burlan ¿Y si me matan?

No quiero morir…

Me quedaré quieta, así no se enfadarán…

Me tiran del pelo… No, no, otra polla en la boca no…

Por favor…

Otro por detrás… Dios, que terminen ya…

Les grito de angustia, me encojo de dolor, pero siguen igual…

Que pase rápido, que terminen ya…

Por favor, que todo termine ya…”

 

Y la víctima, aún no sabía todo lo que, después, le vendría encima:

-Sustracción, por parte de alguno de los cinco animales que la violaron, de su móvil, para aumentar, todavía más, su indefensión, su desamparo y su angustia.

-Puesta en duda de su declaración y de su valiente denuncia.

-Culpabilización.

-Recuerdos recurrentes del suceso, pesadillas, insomnio, pérdida de concentración, llanto y otros síntomas compatibles con un Trastorno de Estrés Postraumático.

-Intromisión mediática en todos los recovecos de su vida.

-Horrible incertidumbre hasta la fecha del juicio.

-Que, por fin, salga la sentencia y los tres jueces, aun describiendo con detalle y como hechos probados todo lo anterior, lo denominen simplemente “abuso”.

-Y, para aumentar aún más la humillación, que uno de esos jueces, Ricardo González para más señas, pida en su escrito absolver a los cinco infames por considerar que ella tuvo sexo consentido en un ambiente de jolgorio y regocijo…

Hagamos que esa mujer y todas las que han vivido y viven lo que ella, sepan que no están solas, que estamos junto a ellas.agresiones-sexistas

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